Uno de los mayores atractivos de esta entrega es su modo historia. Los jugadores viajan en el tiempo a los Juegos Olímpicos de Tokio 1964, donde los gráficos cambian a un estilo retro de 8 bits y 16 bits. Esta transición nostálgica no solo es un deleite visual, sino que también introduce mecánicas de juego simplificadas que rinden homenaje a los orígenes del gaming deportivo. Es un contraste fascinante entre la modernidad de 2020 y el encanto clásico de los años 60.
El juego destaca por ofrecer una mezcla perfecta entre realismo deportivo y la fantasía característica de los mundos de Nintendo y SEGA. Con más de 30 eventos disponibles, los jugadores pueden disfrutar de disciplinas clásicas como atletismo y natación, junto con nuevas incorporaciones como el surf, el karate y el skate. Esta variedad asegura que siempre haya un reto diferente esperando a ser dominado, ya sea jugando solo o en modo multijugador local.
La búsqueda de contenido exclusivo y descargas para este título suele estar motivada por el deseo de acceder a todo el plantel de personajes y eventos desde el primer minuto. Con figuras icónicas como Bowser, Knuckles, Peach y Tails, cada personaje cuenta con estadísticas propias que influyen en su rendimiento en pista, campo o piscina. Dominar estas diferencias es clave para alcanzar la medalla de oro en los niveles de dificultad más altos.
En cuanto a la jugabilidad, el título aprovecha al máximo los sensores de movimiento de los Joy-Con. Lanzar una jabalina, apuntar con el arco o realizar piruetas en el aire se siente intuitivo y dinámico. Para aquellos que prefieren un control tradicional, el juego también permite el uso de botones estándar, adaptándose a cualquier estilo de juego, ya sea en modo televisor o portátil.
Finalmente, Tokio 2020 en Switch no es solo un juego de deportes; es una celebración cultural que une a dos de las franquicias más grandes de la historia de los videojuegos. Su capacidad para entretener a audiencias de todas las edades, combinada con su pulido apartado gráfico y su banda sonora vibrante, lo mantiene como un imprescindible en la biblioteca de cualquier usuario de Nintendo Switch que busque diversión competitiva y momentos inolvidables.